Juliana Correa Estrada
Jun 15, 2021
Cómo desarrollar tu Inteligencia Emocional dentro de las organizaciones

La palabra Inteligencia emocional es definida por los expertos como “las capacidades y habilidades psicológicas que implican el entendimiento, sentimiento, control y modificación de las emociones propias y ajenas, permitiendo que puedas enfrentarte a cada situación con mayor tranquilidad.

En la vida organizacional nos enfrentamos a un sin número de situaciones que nos llevan a confrontar no solo nuestras capacidades intelectuales, competencias y habilidades, sino algo que nos moviliza más desde nuestro interior y que impacta directamente con ese desempeño presente y futuro al que nos enfrentamos.

Tener la oportunidad de pertenecer a una organización, nos hace individuos diferenciados dentro de un colectivo, sin embargo es importante indagar nuestro propósito frente al tema laboral, es decir, considera la posibilidad de hacerte preguntas de tipo, ¿Estoy haciendo lo que realmente me gusta?, ¿Me identifico con mis responsabilidades y funciones?, ¿La cultura organizacional aporta a mi crecimiento como persona?, ¿Cuánto tiempo me visiono dentro de la organización?, ¿Soy feliz al recordar que luego de una jornada de descanso debo volver a conectarme con mis labores?, Si alguna de estas preguntas tiene respuestas que te movilizan quizás puedes estar en el lugar equivocado y es allí donde por más que quieras desarrollar una competencia como la inteligencia emocional, podrán haber mayores dificultades, ya que para que esto se logre debe existir una conexión racional entre lo deseado y la realidad.

En el mundo laboral hay días muy positivos y otros no tanto, ¿qué los diferencia realmente?, tu actitud, tu forma de visualizar cada situación y poder darle frente a la misma, tienes la opción de dramatizarlo todo o sencillamente y buscar alternativas. Es muy fácil decirlo, sí, aquí es donde está el punto de poder desarrollar tu inteligencia emocional y vibrar de manera positiva ante los diferentes escenarios de los cuales no tenemos el control.

Es fundamental que en momentos en los que tus fibras internas se sientan movidas o tus emociones sencillamente se quieran descontrolar, hagas una pausa y tomes conciencia de que nada es personal, de que la vida misma se encarga de ponernos en un plano un tanto incómodo con el ánimo de generar con ello un aprendizaje ante la situación, pero esto dependerá exclusivamente de lo que tú quieras lograr.

No basta con respirar y calmar, debes continuar revisando a detalle esos cuestionamientos que te están haciendo desde tu que hacer, ¿Cómo mejorarlos?, ¿Qué planes de acción tomaré para minimizar el impacto negativo que están teniendo mis resultados dentro de la organización? En este punto empezarás a discernir una respuesta diferente de parte de tus lideres a quien en un principio se mencionan como los mayores interesados de tu aprendizaje. En el momento en el que logres “complacer” desde la ejecución todas esas actividades que generen tranquilidad, podrás dar un giro a esa relación de confianza que se establece desde un inicio, porque eres tú mismo quien se encargará de mantenerla o por el contrario quebrantarla.

Los grandes líderes pueden cuestionar tú que hacer porque en ellos hay un gran impacto de tu resultado, no lo tomes personal, simplemente van a querer la mejor versión de ti, si haces parte de ese lugar es porque te ven todo el potencial para tenerte ahí, así que esas exigencias no son gratuitas, son esas las que te harán mejor a nivel personal y profesional, se consciente más de lo positivo y no te permitas ahondar en esos detalles mínimos que son más de procedimiento, que tienen solución y que están bajo tu responsabilidad.

Debes tener en cuenta las siguientes premisas con el fin de poder siempre mantener tu inteligencia emocional a tope y por ende obtener un mejor resultado ante cualquier circunstancia:

  • Analiza la situación antes de sacar conclusiones apresuradas
  • Tomate el tiempo de controlar tus emociones, respirar y ver el detalle de la situación
  • Buscar alternativas que permitan una solución inmediata al evento
  • Manifestar a la persona indicada aquello que te esté generando una sensación incómoda
  • Generar aprendizajes de dichas experiencias y procurar al máximo no volver a cometer las mismas falencias
  • Cuando te exigen no lo hacen pensando solo en un resultado organizacional, eres importante para la compañía mientras estés allí.
  • Siempre dar lo mejor de ti, te permitirá tener una satisfacción interna que facilitará el normal flujo de tus procesos.

Finalmente, parte de lograr esa inteligencia emocional en la organización, dependerá de que puedas separar este lugar como otro de los espacios de tu cotidianeidad, debes ser asertivo y en lo posible no mezclar esas emociones que se generan en tu ciclo familiar, de amigos y demás, siendo una oportunidad para sacar tu potencial y que tú mismo brilles con lo que puedes impactar dentro de la compañía de manera positiva.

Es momento para hacer una pausa y revisar esos puntos internos que te pueden desestabilizar en tu día a día, la armonía entre el ser y el hacer te permitirán poder sentirte en el lugar correcto!

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