La promoción del autocuidado, una excelente práctica laboral

Doris ArangoCrecimiento profesionalLeave a Comment

Por: Doris Arango

Al hablar de autocuidado, necesariamente hay que remitirse a la potestad de elegir que tenemos los seres humanos, en este caso para optar por comportamientos seguros en el ámbito laboral, que van a determinar la no exposición innecesaria a riesgos, que al hacerlo de otra manera, se convierten en fuente de accidentes laborales y/o enfermedades profesionales por el uso cotidiano de comportamientos inseguros afectando así la salud y la calidad de vida integral.

Cuando nos referimos a la calidad de vida integral estamos haciendo alusión a todas aquellas esferas que hacen parte de la vida de un ser humano como son el ámbito personal, el familiar, el social, el personal, el económico, lo cual sucede porque, aunque el accidente ocurra en el laboral, es la persona quien sufre las consecuencias directas y por ende su familia generándose así una afectación en cadena.

Es por esto que cuando de seguridad en el trabajo y de crear una cultura de prevención se trata, el autocuidado adquiere un papel protagónico, entendido este  de acuerdo a la definición que hace la  Fundación Iberoamericana de Seguridad y Salud Ocupacional (FISO):

“El Autocuidado es el conjunto de habilidades y de competencias a los que recurre el individuo, para establecer procesos y manejos desde y hacia sí mismo, hacia el grupo, hacia la comunidad o hacia la empresa, con el objeto de gestionar y resolver sus propios procesos y su necesidad de desarrollarse como ser humano y frente a los desafíos del diario vivir”.

De ahí que se otorga al individuo la responsabilidad de cuidarse a sí mismo, involucrando en ello su personalidad, sus valores, sus principios, su propósito de vida, y en general todo aquello que lo puede movilizar a cuidar de sí mismo de una manera responsable, consciente y comprometida.

No obstante, si el autocuidado es una decisión de vida, la empresa por su lado debe proveer todas las condiciones, elementos y prácticas que promulguen cuidarse a sí mismo y cuidar de los otros, tornándose en un asunto primordial el liderazgo de quienes dirigen la empresa, no solo por la importancia del ejemplo sino porque se convierten en referentes de patrocinio del autocuidado como una excelente práctica laboral.

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