Prácticas y métodos de trabajo generadores de estrés laboral

Doris ArangoCrecimiento profesionalLeave a Comment

El objetivo de este artículo es disertar un poco alrededor del estrés laboral, tema que ha tomado una relevancia asociada a los factores de riesgo psicosolaborales, entendiendo con esto que es al interior de la empresa en donde “se produce y se incrementa, hasta posiblemente llegar a padecer una enfermedad cuyo origen es justamente el estrés.”

Así las cosas, miramos la empresa como una fuente importante de condiciones, de factores, de decisiones, de prácticas inadecuadas, de procesos no estructurados, entre otros muchos aspectos y a ella se le adjudica toda la responsabilidad.

No obstante, hay componentes que son modeladores de esta exposición como lo es el ámbito extralaboral de cada persona que puede ser un factor protector o por el contrario potencializar el riesgo psicosocial en sus miembros.

De igual manera hay un componente individual que tiene que ver con la persona, con su personalidad, con sus estrategias de afrontamiento y con aquellas prácticas y métodos que utiliza para la ejecución de su labor que lo lleven a alcanzar las metas planteadas para el cargo.

Le invitamos a leer El estrés un potenciador de vida

Esto significa que hay asuntos que ya están estructurados desde un perfil de un cargo, desde una planeación y una estrategia organizacional y es el ocupante del cargo quien, con su individualidad, da vida y hace posible que lo escrito sea posible.

Es ahí en donde las prácticas y métodos de trabajo pueden llevar a ser más eficientes, productivos y tener bajo control todo aquello que está en las manos del empleado; en este orden de ideas haremos un breve recorrido por algunas de ellas, sin que quede agotado el tema ahí:

Manejo de los pendientes: Acá cabe la pregunta ¿cómo manejamos los pendientes?: en la cabeza, en papelitos sueltos, utilizamos medios físicos como cuadernos, agendas, o medios digitales como One Note por ejemplo

¿Estos pendientes están debidamente priorizados de acuerdo con criterios claros y definidos? ¿O todo está en el mismo plano? Y la pregunta reina ¿revisamos los pendientes diariamente y eliminamos lo que ya hemos hecho?

Agendas: En el manejo de agendas es necesario incluir todas las citas, compromisos con fecha y hora, dejar espacios para los desplazamientos, reservar espacios que se requieren para asuntos como elaboración de informes, reuniones programadas, hora de almuerzo.

Esto implica no auto boicotearse la agenda generando compromisos simultáneos que es imposible atender, dado que no se tiene el don de la omnipresencia, por lo tanto, no debe aceptarse ningún compromiso sin haber revisado la disponibilidad que se tenga y así se podrá tener el control del tiempo y de los compromisos, evitando los sinsabores del incumplimiento que además afecta la imagen personal y profesional.

Procrastinación: El hábito de aplazar los pendientes y compromisos es un alto generador de estrés, al dejar transcurrir días, incluso semanas frente a una actividad que si o si, hay que realizar para cumplir con la meta interna o al cliente. Esto es adicionar grandes dosis de presión y angustia por el poco tiempo que queda y que generalmente coincide con las obligaciones propias del día a día que igualmente hay que atender.

Orientación al trabajo riguroso y con calidad: Es una práctica que evita dolores de cabeza y estrés de última hora, si se deja la revisión del trabajo realizado, para media hora antes de la entrega. El estar atento al detalle y desarrollar una mirada autocrítica frente a lo que se está haciendo, posibilita el detectar y corregir errores de manera temprana, de forma como digitación, ortografía, redacción, o de fondo como es el contenido, los conceptos técnicos y todos aquellos aspectos que dan cuenta de la calidad y suficiencia profesional de quien lo hace.

Estrategias de afrontamiento: Esta es una invitación a revisar cuales son las estrategias de afrontamiento utilizadas para asumir las situaciones laborales estresantes, que tan funcionales están siendo para cada uno, o por el contrario contribuyen a incrementar el estrés, la ansiedad y la sensación de “yo no puedo”.

Método de trabajo: En la ejecución de las actividades laborales, todos tenemos un método de trabajo, que nos permite dar cumplimiento a las metas propuestas; no obstante, a veces hay reprocesos, duplicidad de actividades, orden que se le dá a la ejecución, que hacen que no seamos eficientes y que tardemos más del doble del tiempo calculado para entregar o finalizar lo solicitado.

Le invitamos a leer Tu elijes: El estrés como oportunidad o como obstáculo

Como se dijo anteriormente, este es un breve recorrido, y más que eso es una invitación para que a la luz de estos planteamientos, hagamos una revisión minuciosa que nos lleve a identificar en donde estamos siendo auto generadores de nuestro propio estrés y el del equipo, para hacernos cargo con acciones coherentes y consistentes, que nos permitan pasar a un siguiente nivel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *