Stiven Zuluaga G’.
Ene 11, 2021
Las relaciones de la organización como construcción y en construcción

Si nos dirigimos a los términos básicos de lo que significa una construcción y construir, pudiéramos definir que la primera corresponde al resultado de la segunda como proceso, o “producto” terminado, sin embargo, en cualquiera de las dos formas, tanto la primera como la segunda tienen que ver con una o varias operaciones sistemáticas, de esfuerzo y tiempo de ejecución.

En esa perspectiva, podemos decir también que una organización, en términos relacionales y de manera interna, no solo está compuesta por personas, sino que en el marco de la relación entre esas personas existen procesos relacionales, sistemáticos, de esfuerzo y que conllevan tiempo de ejecución.

Es así como podemos entender el entorno relacional de una organización como una construcción conjunta y constante de dos o más seres, completamente individuales, independientes y autónomos, cada uno o cada una con variables endógenas y exógenas que determinan y que influyen indiscutiblemente en sus acciones y reacciones frente a situaciones determinadas.

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Dirigiéndonos un poco más hacia el punto central de este artículo, y entendiendo las relaciones (en este caso particular, aquellas entre las personas dentro de una organización) como una construcción, el motor de este planteamiento obedece a la comprensión integral de los colaboradores, como seres humanos, compuestos por diferentes áreas: espiritual, emocional, intelectual, económica y física, áreas que, están directamente implicadas en las relaciones, y que no solo pueden determinar el curso de estas, sino su calidad.

Las relaciones, o buenas relaciones no se construyen siempre de la noche a la mañana o en periodos cortos de tiempo, porque para ello, se requiere una sincronía entre diferentes factores y por lo menos entre alguna o algunas de las áreas del ser, de aquellos agentes (las personas) que interactúan dentro de la organización.

De ahí parte la importancia de la intervención e inversión de esfuerzos en las personas, quienes determinaran a corto, mediano y largo plazo la calidad de las relaciones de la organización, entendiendo cada variable, tanto interna como externa, como un factor que deben ser atendido de manera estratégica y oportuna para poder obtener resultados positivos y realmente visibles.

Como conclusión podemos decir que el relacionamiento de las personas en una organización es un proceso en el que influyen diversos y diferentes factores, que estos como conjunto, pueden entenderse como una construcción, y que la intervención de esos factores de manera oportuna y estratégica, pueden orientar el rumbo y calidad de las relaciones entre las personas de la misma organización.

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